Quédate en mi vida con o sin etiqueta relacional,
Quédate en mi vida con o sin ser compañía,
Con o si ser a quien presente, a quien festeje, a quien bese…
Sólo quedate, con la única condición de estar.
Con la única condición de habitar este corazón y el hubiera.
No hay más latir que la tristeza al decirte que no huyas,
Que no huyas ante mi continua despedida,
No es que te aleje por que no me merezcas, porque no te merezco,
En la química de los cerebros no hay masa gris que nos dibuje fractales que combinen,
Sin embargo queremos estar juntos, regalándonos dosis de endorfinas de vez en cuando, mes tras mes, menguante tras menguante…
Quédate conmigo y estaré para siempre contigo, con otra etiqueta, otros pensamientos, espacios clausurados para tus labios y caricias, pero que el dolor no sea compañía, no sea limitante, quédate.
Que la distancia sea física pero no emocional,
Qué recuerdes no con añoranza sino con actualidad…
Quiero saberte y seguir amándote pero con el respecto que implica la posesión de otra.
Yo no sabría como vivir sin tu ternura, tu risa escandalosa y tus abrazos dulces, no eres solo una amistad, eres para mi un amor que no caduca, un eterno elemento que da color a mis mejillas, un mineral que se funde en este corazón y puede pigmentar mis interiores tan intensamente como el sol.
Las lágrimas que desfilan con los extraños hacen luna menguante mis parpados, casi llegan a llena y me dejan ver el sueño como una hora eterna.
Podría dibujar tus caricias en cada recuerdo, en cada palabra, en cada risa. Aún así no hay recuerdo que me consuele de esta distancia.
Distancia que es escriben desde la :
– Salud mental
– Alimentación nutritiva
– Cuidado integral
– Ambiciones
– Formación política para el cambio socio-ambiental o una ética de responsabilidad social
– Capacidad resolutiva
– Capacidad de sinergia
– Pasión por lo que hace, vive, decide…
– Inteligencia emocional
– El plus seria el vegetarianismo…
Pero la realidad no se escribe como receta, así que mejor tracemos el acuerdo, cada quién cuerdxs en sus acuerdos y la fugaz caricia de nuestras miradas, no crucen lo político de nuestras filosofías porque sería incorrecto querer hacer lo correcto para el impulso y la vivacidad de las pasiones más lustres.