La vida de adulta no es sencilla, tienes que elegir…
Hace tiempo que considero que mis hábitos organizativos han mejorado sin embargo este año comencé con una rutina dicotomía a mi letargo de recuperación del estrés postraumático que tuve debido a unas situaciones de riesgo en comunidad.
Me siento agradecida con mi red de microorganismos vivos que me abrazan en este suelo tan delicioso llamado vida. En los últimos días he visto a mis amistades y compartido lo diferente que siento mi mente tras ese incidente.
No había podido dimensionar como mis decisiones me arrojaron al vacío y los ejercicios que he tenido en terapia gestatl, conductual, con las psiquiatras, ha sido un renacer increíble. Mis neurotramisores hacen fiesta, por suerte ya no en la madrugada.
Ahora me doy cuenta de que estoy germinando en nuevos proyectos:
– Escuelas de campo que acompañan a productoras/es de maíz, miel, leche y chía
– Creación de casas de cerámica para abejas nativas
– Cultivar mi cerebro en temas de Educación Ambiental
– Reconcetarme con mis amistades lindas
– Innovar en la enseñanza pedagógica de los huertos con clases divertidas y llenas de afectos
– Cerrando mi ciclo mental con esto del informe de huertos como un modelo de gestión social
– Compartir cariñito rico con quienes me aman y amo
– Trazando mi plan de vida a largo plazo con quién me da seguridad, confianza, amor y compañía, quién nunca me dejó y no me dejará.
– Dibujando posibles encuentros para resarcir mi caos neuronal.
– Reciclando mis páginas de la mañana y cartas del pasado.
– Creando desde la cerámica mis más profundos deseos de habitarnos y cocriar.
Si suena muy meloso, pero me siento muy feliz. Entusiasmada, llena de emociones, abierta al cambio y sobretodo consciente.
Amo el camino que se genero tras ese abismo, pensé que no lo diría jamás pero por fin puedo disfrutar de la calma y la paz de solo estar con quienes si crezco.
Ahora me siento entusiasmada, un poco cansada por tener tantos pendientes pero feliz por ir avanzando poco a poco. Reconocer mi historia, honrar mis decisiones y aceptar mi caos fue parte del proceso.
Por esto, es que estoy cosechando mi determinación y sosiego.
Gracias por acompañarme en esta vida, te amo.