«La educación alternativa no da herramientas para sobrevivir al sistema»
Desde hace años que la Educación Alternativa a llamado mi atención, por ser una manera compleja de invitar a la creatividad, la empatía, el sosiego y la disrupción a abrir la puerta de otros mundos posibles.
Les comparto que la frase inicial del texto me lo han dicho repetidas veces, al enterarse que mi unísono sabático es la educación para la niñez. Es extraordinario el mundo de la percepción idílica y la crueldad con la que nos abrimos a la vida sin llevar un ritual de paso acorde a nuestros sentidos en la ciclicidad motorizada y dominante. Pero hay un mundo alterno en todo esto y son aquellas escuelas que educan para la paz, la ecología, la ciencia y por supuesto la vida cotidiana.
He coexistido con crías haciendo papel maché para reclicar cientos y cientos de libretas que no tendrán más uso que ser un residuo, quiénes han tenido la curiosidad de alimentar lombrices no solo por reciclar sus residuos, sino por el hecho de conocer seres tan maravillosas y bailarinas como ellas.
En fin, a esta réplica de que la -Educación Alternativa- no da herramientas para la paz interna y que hace que la niñez se agobie posteriormente por lo que ve en el mundo… esa facilidad de imaginar una burbuja de la cual la sobreprotección de la galaxia de la violencia. Tengo mis dudas.
Primero ¿Recuerdan como desde niñas nos acostumbramos a la violencia?
– Ir por las tortillas y que los hombres te vieran las piernas libidinosamente
– Compañeros/as criticaran tu cuerpo
– Maestras dijeran que el que no terminara su trabajo no podía comer
– Niñas criticaran a otra por su forma de ser -o no ser-
– Personas desconocidas tocaran tu cuerpo sin tu consentimiento en las calles
– Compañer@s haciendo riéndose o burlándose
– Maestras castigando, profesores acosadores etc.
Por citar algunos ejemplos, sin duda los nichos escolares no pueden deslindarse actualmente de las violencias y eso lo vi de niña y lo experimente con un hueco y nudo en la garganta pero de adulta me toco percibir otros aspectos del uso del poder en la educación:
– Maestras restringiendo de alimentos a niñ@s con hambre
– Aplacar la hora de la comida hasta las 11am por castigo
– Ver loncheras con una sola galleta
– Niñ@s con ansiedad y enojados por que la comida a la que acceden solo son procesados
– Minimización de sus capacidades de comprensión, organización y de trabajo entre ell@s
– Gritos, jalones de orejas, estirones de brazo que casi dislocan el hombre o que los llevan casi arrastrando por «un berrinche» o «desobediencia» a las reglas que son: no verse, no reírse, no ser niñ@, actuar como adulto domesticado.
Claro que esto no puede irse de la esfera pública y privada. Aunque en la privada hay más reclamos por parte de quienes crían que en la escuela pública que muchas veces no se cuentan con herramientas para comunicar lo que sucede dentro y fuera de las aulas para que quienes crían puedan hacer valer su derecho a una vida libre de violencias.
En fin
Pienso que mi Erika pequeña que todavía me cuesta ver y nombrar tiene mucho expresar con respecto a como fue tratada en la Educación Tradicional violenta, carente y robótica. Por eso cuando se encuentra en nichos alternativos es como un pez en el agua, goza de esa calidez de ser ella y comentar como se siente sin esas restricciones pasivoagresivas de «tienes derecho a decir y yo a ignorar».
También pienso que la educación alternativa no es una burbuja, hasta comprendí que tenemos un ciclo y al igual que las plantas requieren diferentes nutrientes al ir creciendo incluso cambian las cantidades que se necesitan así es la alimentación de la realidad.
De pequeñ@s estamos aprendiendo a digerir el mundo y si desde pequeñ@s nos hablan del capitalismo habrá que hacerlo adecuadamente y con ejemplos de la cotidianidad pero…
Todavía no se cuenta con el marco teórico que permite comprender el mundo, es como decirte que hacer tamales es solo poner la masa en una hoja de elote y ponerlo a la olla; se omiten muchos procesos que hacen la diferencia.
Además ¿Eso queremos que sepan l@s niñ@s?
Yo recuerdo que mis prim@s en el pueblo solo se enfocaban en como saber alimentar a los animales, cocinar, hacer sus deberes, cuidar el huerto, hacer largas caminatas, ir solas al mandado, ser serviciales en sus casas y con sus familiares… En cambio en la ciudad, es cuidarse de la violencia que esta en las calles, en la familia, en los alrededores y hasta en la televisión.
Son otras formas de criar, de vivir y de estar coexistiendo entre la abundancia de quien va creciendo y la carencia de quienes ya crecieron. No es justo arrebatarle a la niñez su abundancia existencial pero sin darnos cuenta podemos ejercer ese tipo de violencia por los tratos y formas en sistemas convencionales de crianza y domesticación de esas pupilas libres.
Pienso que la educación alternativa te permite ver otras áreas de la vida, llenar tu cerebro con lo lindo de la tierra, con la ciencia, con la sorpresa de lo que existe en el planeta, lo que existió y existe en la historia de la civilización humana pero con una autorregulación basada en principios que permiten coevolucionar.
Es decir ¿Que pasa si nos enamoramos de nuestra naturaleza en los primeros años de vida?, ¿Qué pensaríamos del mundo?, ¿Cómo lo habitaríamos?. Lo dice quien no tuvo una educación alternativa en la escuela pero tuvo una familia muy arraigada a sus raíces naturales y que me permitió conocer parte del país, la playa, el bosque, la selva, los manglares, ríos, lagunas y es hasta la universidad que conocí la infraestructura de la Yesca y entendí que las presas no son naturales porque jamás simularan la sinergia de las cuencas y no respetarán la vida como lo hacen las transiciones ecológicas. El alivio está en que mi papá es piscis muy creativo, sensible, activo, ocurrente y gracioso, muy amoroso. Mientras que mi madre muy organizada, precavida, cuidadosa y constante.
El que te permitan ser, vestir, hablar, te escuchen, te consientan o te expliquen el mundo a una temprana edad si tiene sus beneficios pero no se tienen tantas posibilidades de hacer un cambio radical. Hay aspectos de la vida en la que si podemos influir y si podemos tomar decisiones pero hay otros que no porque están fuera de nuestro control sin embargo en lo que si podemos hacer drásticamente un cambio es:
– Aceptar, apreciar y amar nuestra naturaleza
– Reconocernos como sistemas vivos que en interdependencia coexisten y pueden tomar decisiones que influyen en la red de la vida
Por que comprender que la moralidad de la vida cotidinidad no esta ajustada a la organicicidad y la bioética es todo un trabalenguas de 50 silabas jajaja.
¿Cómo es posible pensar que la educación alternativa es una burbuja que hace que l@s niñ@s no sobrevivan al capitalismo siendo adolescentes o adult@s?
He aquí un hueco tremendo
La educación alternativa no solo es enseñar el pensamiento crítico, la cultura de paz, la altanería activista compañeras
Es cocrear alternativas ciudadanas que permitan vislumbrar otras formas organizativas de existir:
¿Quieres alimentarte?
CONVENCIONAL: compra comida
ALTERNATIVO: produce tu comida ¡Crea una cooperativa de producción y consumo! ¡Organizate! salirte del sistema no es posible pero crear otros sistemas siiii!!!!
¿Quieres amar?
CONVENCIONAL: Buscate una novia y casate
ALTERNATIVO: Juega bingo y ve reconociendo tanto como labios, gustos, pensamientos, sentirles y donde tu energía este vibrante y tu corazón este sereno, en donde el cuidado fluya, las risas estremezcan, la creatividad florezca y la dulzura de ser exista ¡¡¡¡elige!!!! para el tiempo y que cada mañana sea un beso y un abrazo por seguir eligiendo compartir la coexistencia.
¿Quieres educar?
CONVENCIONAL: Memoriza lo que paso, lo que vives, lo que viene
ALTERNATIVA: Comprende el el planeta en el que habitas y alimenta tu curiosidad para que esa pasión por tu interés en el mundo pueda alimentarte a ti. ¡Que tu pasión sea un hobby!
En este tenor es que observo que las crías que viven en mundos opresivos de educaciones rancias y lucrativas seguirán siendo aquellos seres grises, carentes y ambiciosos que solo buscarán llenar ese vacío con lo que sea, como sea… porque serán los futuros dementores de la sociedad y no le tendremos miedo a la muerte sino al vacío de otras sombras que acuden a la tierra a saciarse de la abundancia de quienes puedan, por medio de la esclavitud. Así es, niñ@s compactad@s por el capital.
Pero quienes viven educación alternativa con familias en abundancia emocional tienen una dulzura genuina y una escucha activa que se observa en la mirada, como una caricia de calma. Son esas crías libres de ansiedad que se emocionan, ríen, hacen muecas, ruidos extraños y son tan expresiv@s que sorprenden. Es en ese ambiente que coexistir no se siente como una cuenta regresiva, se siente como la luz, viajando tan rápido que una siempre quiere más de esa abundancia para seguir en esa satisfacción de coexistir en un abrazo de energía risueña. Es decir su existencia se amplifica desde frecuencias que dan paz y expanden no oprimen.
Es por ello que estos años sabáticos he recuperado la esperanza de que otro mundo es posible, sabiendo cuidar desde el almacigo aquella semilla que queramos que florezca; no solo por la idea utilitaria de ser elegida, no no no… para que esta esencia creativa permita dimensionar los obstáculos del mundo y su creatividad radioactiva permita encontrar soluciones sustentables a problemas ambientales resultado de procesos extractivistas decadentes.
Porque los suelos compactados de la adultez ya no me resuena como algo esperanzador en este momento si noto que la mayoría de quién me rodea vive su erosión emocional, espiritual y energética. En esa tierra se habitan desde la maraña de degradación ambiental de su existencia y es cansado seguirles el paso a monocultivos emocionales que no permiten coevolucionar desde la biodiversidad amororosa…
¿Será posible?
Me pregunto una y otra vez.
Hace más de 17 años que he dado clases en diversas escuelas y quienes han tomado clase conmigo me han dado comentarios esperanzadores:
– El arte es ser nosotr@s
– Crear es un medio para sacar lo que nuestra garganta no puede decir
– Pude ser yo en ese espacio
– Sembramos por confiamos
– Nos divertimos mientras conocemos la vida
– Gracias por cuidarme
– No quería estar molesto pero no se como decir que siento y tampoco nadie más me pregunto, solo tu
– Me gusta reír
– Entiendo que la vida no se roba
– Jugar no tiene que ser premio
– Si yo quiero correr lo pide mi cuerpo sino lo escucho me enojo
– Quiero comer semillas para saber que vivió la planta
– Me sorprende perder las plantas porque cualquier puede hacerlo sin preguntarme si me duele, se siente triste
– Cuidar mi cuerpo con hojas es amor
….
Es posible que el «oregáno enojón» como le dicen las crías sea una experiencia para el desapego solo con el aroma. Así como el cedrón y romero. Pero lo que más permite digerir es comprender con un marco conceptual como llamar todas esas violencias que vivimos sobre nuestra naturaleza para que la sociedad nos domestique como máquinas, cosas, objetos. Por ello la revolución no puede ser o llegar hasta que seamos robots. Ahora que podemos sentir, disfrutar, comer, amar es cuando podemos hacer un cambio para nosotr@s y acompañarnos de otr@s.
¿Habrá un club de seres naturales?
Ustedes que dicen ¿La educación tradicional es como la describo?