Tengo varios meses tomando un tratamiento para desinflamar el cerebro y devolverle las memorias a mi mente confusa. Hasta ahora he logrado unos avances interesantes y una revolución de sentimientos inocuos, superfluos a destiempo además de una alegría intensa por reconocerme en varios sentidos constante con esa premisa de cuidado y resiliencia:
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Información sesgada (K!)
El crujir de las hojas y polvo rojo del suelo me hacen viajar en el tiempo. Dónde mis pupilas se sorprendían por la magnánima piel de pinos y encinos que abrían mis pulmones hasta congelar mi cerebro.
Ahora los paisajes son distintos, esos bosques fueron extraídos y la piel se erosiona cada día más por las ambiciones organizadas vs el cuidado y la vida. Es tan compleja la problemática que no solo se categoriza en un ámbito sino en varios. En fin.
Quisiera solo tomar tu frase de «sin nostalgia del ayer y sin ansiedad del futuro» pero no puedo, contigo aprendí que la ecología es política y sería como arrebatarme la solastalgia que le da motor a este ahuehuete creativo que se esconde del muérdago del capital. Quisiera simplemente decirte que en mi vida no aplica esa frase porque he decido ir por otro camino, recitarte que en mi párrafo de vida siempre hay esbozos de microbiota de armonía y en proceso creativo de simplemente buscar la justicia restaurativa, si bien se que parece la utopía pero al final es el camino, al final camino. Eso es lo que da satisfacción aún cuando exista desencuentro entre nuestros neuroplastos.
Si bien no tenemos la misma percepción del tiempo y vamos en diferentes caminos, ritmos y escenarios, logramos coincidir en el sesgo y eso no lo podemos cambiar menos negar… las humanidades son nuestra pólvora y el ambiente también.
Focus
Es la dicotomía la que me gusten actividades que implican paciencia en una rutina tan acelerada. Como el barro, el grabado, la escritura, las manualidades y la pintura, son un imán para mis neuronas. Pero las condiciones para llevarlas acabo son complejas. Por ello tengo que aplicarme, crear una planeación estratégica para canalizar mis ideas.
En ocasiones es la prisa participativa, otras veces la luna incluso mi propia paz, lo que me trae a esos lugares. Mientras eso pasa en mi vida, hay una vorágine de sucesos estruendosos que se acomodan con el día a día. Ya sea la música sobre el beat o los dedos sobre la arcilla pero todo va tomando su lugar.
Estos espacios son mi recompensa o premio por haber cumplido mis metas prioritarias. Para lo anterior tengo varios rituales:
- Orden de mi espacio creativo.
- Elegir una actividad.
- Priorizar lo que me de más calma.
- Poner música que no tenga que estar tarareando sobre todo instrumental o que desconozca para que me pueda concentrar en una sola actividad.
- Meditar previamente para estar en calma y concentrarme. Si la meditación es muy pesada entonces que sea solo escribir.
- Bañarme con plantas o poner un sahumerio.
- Hacer bocetos para diversificar mis ideas.
- Calendarizar horarios.
Esto le funciona a mi cerebro inquieto, lo ayuda y desde que descubrí que esta creatividad canalizada me puede dar momentos de hiperfoco académico. Lo practico con singularidad.
¡Inténtalo!
Lugar seguro
¿Dónde esta tu lugar seguro?
A veces puede ser algo exógeno pero el carbón tallado se transforma con transparencia y para eso se requiere habilidades.
Lo mismo pasa, para descubrirnos como nuestro habitad y tener seguridad en nosotras se requiere vernos en las diferentes lunas, apreciar nuestro talón de Aquiles y agotarlo hasta que trasmute. Suena sencillo pero lleva años digerir la desilusión por este mundo impregnado de capitalismo suspicaz.
Eso también es un duelo, dejar atrás las ilusiones de como imaginaba el mundo y que al abrir las casas de las letras emergiera una vorágine de decepciones sistémicas con las cuales surfear el día a día y que como hormiga, abeja o micorriza intentemos tejernos, reencontrarnos, reeconstruirnos ante el cataclismo sensacionalista del consumo.
Después de nadar en este desfile teórico irrevocable ¿Cómo construimos un espacio seguro? cuando nuestros territorios bombardeados por la miseria social ha dejado escombros y un solo retoño.
Es difícil pensar que un retoño pueda emerger, pero como semillas somos tan fuertes que aun cuando se caiga la ciudad que nos hemos creado para habitar, podemos recordar que hacia el centro de la tierra esta todo lo que necesitamos, bajo el asfalto hay una comunidad microscópica que nos sostiene y que lo único que nos limita a encontrarnos es nuestra mente.
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i hot felling, i love you
Es como despertó la música en mis oídos. En búsqueda de mis profundidades me doy cuenta que hay hábitos muy específicos que me dan tranquilidad y sosiego:
- Tocar la tierra
- Lenguaje florido
- Creatividad léxica
- Jugueteo de tonos de voces
- Fantasía
- Comidita rica
- Encuentros fugaces y sustanciales
- Acordar y cumplir
- Escribir y responder
- Atención responable
- Voz dulce y sutil
- Claridad emocional
No siempre se puede obtener lo que nosotr@s deseamos en las relaciones sin embargo hay quienes llenan de fuego nuestras entrañas y pienso que esa lumbre es la que hay que alimentar para no morir de frío por la indiferencia.
He de confesar que amo ser así tan arrebatada y creativa. Que me seduce de sobremanera quién imagina el «como si» y el «con qué» quién aterriza «el cuando» y propone el «dónde» es un éxtasis para esta mente hiperactiva que dilata mis profundidades enraizadas.
Cuando un oleaje me abraza acudo a mi lugar seguro. Puede que esto resulte fantástico pero la existencia de mi familia es una parte muy linda de mi lugar seguro
¡Educación para la vida!
«La educación alternativa no da herramientas para sobrevivir al sistema»
Desde hace años que la Educación Alternativa a llamado mi atención, por ser una manera compleja de invitar a la creatividad, la empatía, el sosiego y la disrupción a abrir la puerta de otros mundos posibles.
Les comparto que la frase inicial del texto me lo han dicho repetidas veces, al enterarse que mi unísono sabático es la educación para la niñez. Es extraordinario el mundo de la percepción idílica y la crueldad con la que nos abrimos a la vida sin llevar un ritual de paso acorde a nuestros sentidos en la ciclicidad motorizada y dominante. Pero hay un mundo alterno en todo esto y son aquellas escuelas que educan para la paz, la ecología, la ciencia y por supuesto la vida cotidiana.
He coexistido con crías haciendo papel maché para reclicar cientos y cientos de libretas que no tendrán más uso que ser un residuo, quiénes han tenido la curiosidad de alimentar lombrices no solo por reciclar sus residuos, sino por el hecho de conocer seres tan maravillosas y bailarinas como ellas.
Ser
Las estaciones son claras, el aire llama…
En la mañana pensaba publicar una fotografía que dijera «Se nota la frialdad de este lugar, vean como las flores de fresa se abren a la vida». De pronto pensé que socialmente eso no es aceptable entonces solo puse «flores de fresas». A veces por omitir ciertas frases me doy cuenta de que mi inconsciente lo presiente, lo deduce, lo calcula y ésta «intuición» es la que termina parpadeando en instantes que parecen tinitus.
La vida de adulta…
La vida de adulta no es sencilla, tienes que elegir…
Hace tiempo que considero que mis hábitos organizativos han mejorado sin embargo este año comencé con una rutina dicotomía a mi letargo de recuperación del estrés postraumático que tuve debido a unas situaciones de riesgo en comunidad.
Me siento agradecida con mi red de microorganismos vivos que me abrazan en este suelo tan delicioso llamado vida. En los últimos días he visto a mis amistades y compartido lo diferente que siento mi mente tras ese incidente.
Mi cuerpo te recuerda
La memoria del cuerpo…
Tú mente puede tener un colapso y como la biblioteca de ya saben donde, perder todos sus ejemplares antiguos pero el cuerpo tiene sus reservas de memoria y cuando se activan una inmensidad de sensaciones emergen como si fueran semillas en luna llena -estirándose siendo hacia la luna y abriéndose al sol- como si acabarán de despertar.
Ansiedad fortuita
La coexistencia con la ansiedad…
Se normaliza que nos habite la ansiedad incluso socializamos que es parte de nuestro día a día como si fuera un ingrediente que le da a la rutina un ritmo, sazón incluso un color a nuestra historia.
¿Cómo sabemos que nos habita la ansiedad?
¿Qué hacemos con respecto a ello?
Odio al capitalismo…
El odio al capitalismo, pero habitarlo, interiorizarlo -trasmutarlo a un no sé que- que parece tener hojas disruptivas ¿Se puede?, ¿Me estaré odiando a mi misma?
Pareciera sarcasmo
Quizás no quise escribir odio sino oda al capitalismo ¿Cómo saberlo?
Odio al capitalismo pero estoy asidua a tener un trabajo que me explote y que me paguen para seguir consumiendo: luz, gas, agua, croquetas, comida industrial, gasolina, libros impresos en papel bond, cultural o otros no reciclados, ropa, medicina alopática, etiquetas relacionales románticas ¡Pero odio al capitalismo!…
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Expectante
Entre más leo sobre crianza, más me perturba que la niñez tenga un sostén que le permita coexistir o saltar las olas de la feroz sociedad donde tiene que implicarse para seguir este vuelo llamado «vida» y subtitulado por la sociedad…
Si vamos a ver la película de la existencia donde quien dirige tiene los criterios y formación tradicionales, la basta experiencia de arrojarnos al vacío o domesticar el cerebro para creer que nos realizamos siendo lo que el sistema quiere.
Tener tiempo para vivir la vida tan libre o en plenitud lleva un recorrido áspero que agrieta por tanta exposición al sol de las preguntas. No hay un único camino pero si un solo objetivo: existir.
Ahora entiendo que el amor que siento es un amor genuino por mi y por las maneras en que mi cuerpo despide un cóctel hormonal que me hace expandir los placeres del ahora.
Si yo dosifico esa manera de ver el mundo y la concentro en un tótem puedo dejar que la casualidad active ese cóctel hormonal hasta el grado de perder el control sobre mi, justo lo que muchas personas hemos aprendido hacer ¡Perder el control de nosotras ante el amor!.
Crueldad gris
En un mundo donde la crueldad alcanza, no alcanza correr para evitar los estragos del sistema en nuestros corazones, cerebros, espíritus…
Vamos caminando esperando que pasen los días, que alguien pare el sufrimiento que dosifica la sociedad pero no hay salida de ese dolor constante, de esa penumbra.
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Recordarte ! K!!
Quédate
Quédate en mi vida con o sin etiqueta relacional,
Quédate en mi vida con o sin ser compañía,
Con o si ser a quien presente, a quien festeje, a quien bese…
Sólo quedate, con la única condición de estar.
Con la única condición de habitar este corazón y el hubiera.
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Abrazarse en vez de escupirse…
Los sueños pueden ser un misterio…
Me acuerdo que de niña me encantaba leer sobre los sueños y mi familia me compro unos libros sobre signos de las diferentes culturas universales y su significado aplicado a los sueños. Obvio me encantaban los egipcios y los náhuatl. Quién sabe dónde estarán esos libros.
Me pasaba horas leyendo los símbolos y aprendiendo los dibujos, donde fueron encontrados y con los documentales entender más.
Mi papá y yo veíamos documentales sobre historia, me encantaban las narraciones, las representaciones y los paisajes. Todavía es algo que me encanta pero ya no le dedico tanto tiempo.
Esos libros glosarios, símbolos y sueños han sido una puerta para comprender que el lenguaje puede ser un medio para comprender que no importa en que parte del mundo estemos podemos encontrar los medios para comunicarnos.
Así es nuestro cerebro cada quién tiene sus mundos, pero en ocasiones nos aferramos tanto a nuestras formas que no permitimos que existan otras aún cuando somos diferentes. Es en ese límite que aceptamos que las fronteras si existen, las ponemos nosotras y en ocasiones para autoregularnos, defendernos o cuidarnos. Dependen las circunstancias.
Con el lenguaje se pueden comunicar los corazones y los cerebros pero solo si hay una atmósfera de cuidado, porque donde no hay condiciones es una interrupción del cuidado.
Tener las condiciones, crear las condiciones, abrazarnos con la palabra para evitar rompernos.
Esto es algo que se aprende con la práctica. A veces llegan niñxs llorando, tristes, agresivos y siempre podemos crear un momento de empatía con el grupo para darnos un momento de diálogo. Los sentires son valiosos pero las condiciones para que estos se compartan son inéditas.
Les he escuchado decir que se sienten tristes porque sus mamás no están, porqué sus hermanos se van de la casa, porque hay niñxs que les chantajean con no ser más amigxs, etc. Escuchar y compartir herramientas para acercarse y hablar es otro trip.
Los abrazos comunitarios contienen y despiertan empatía con ese sentir, de un momento a otros la resiliencia hace lo suyo y el cariño se esparce hasta cambiarles el rostro.
Es relativamente rápido en el que se volca la emoción y se depura compartiéndola, es un ciclón de sentires…
Romper el ciclo
Tantas ganas de huir y sin traje espacial…
Las condiciones en las que nos subordina el orden social es más fuerte para unos cuerpos que para otros, si son las condiciones, las relaciones, los privilegios, el contexto teje el ciclo de vida más allá de lo que leemos en el libro de ciencias naturales donde identificamos que nacemos para reproducirnos y morir.
Escucharnos K!
La escucha es el tejido de la intimidad
Nuestro cerebro recrea escenarios, historias, melodramas, historietas, novelas, libros con cada conversación, escuchar… un suspiro y un concierto para nuestros oídos.
En ocasiones pienso que escuchar es como ir a un concierto de música clásica donde se me sale el corazón y la piel vibra con cada soneto de la cotidianidad.
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Relato enternecedor
-¿Qué ha pasado con él?
-Supera su duelo por perder a su compañera
-¿Murió?
-Hay otro tipo de perdidas que duelen como la muerte.