Estuve haciendo una reflexión sobre el tiempo que me llevo acercarme a la obsidiana, recordé que fue en 2013 cuando comenzó a inquietarme por mi acercamiento a la Ginecología Natural 🙂 Significa que llevo más de 10 años cultivando mi autoconocimiento de la sombra con estas piedras…
¿Cuantas veces erupcionamos de tanto contener las emociones, pensamientos, sentimientos?
Todo el día he pensando que ceder a mis impulsos es un riesgo que se toma en la decadencia y que darse ese lujo de recaer puede ser artimaña de la descompensación emocional o exceso de actividades cotidianas…
Pero ni uno ni otro…
El elegir el desequilibrio es parte del mecanismo de control que nos ata a la desconexión con nuestra naturaleza ¡Entre más centrada estés en ti, más paz en tu interior! ¡¡¡Imperturbable!!!
Levantarse de la cama implica un esfuerzo mayor cuando de resfriado emocional se trata…
Para una depuración honrosa se requieren varias condiciones que nos permitirán soltarnos y contenernos con todo el amor que nosotras somos capaces de darnos:
Hitokiri Battōsai, un samurai de Japón obligado por un sistema de creencias a tener una vida a destajo entre la sangre y la sobrevivencia, llega a un punto de su vida que hace una pausa y cambia drásticamente su ocupación de asesino por defensor de gente vulnerada por otros samurais…
En ese paraje explora su resiliencia, busca y vive la redención. Incluso este cambio de identidad implico que de ser Battosai el destajador se viviera como como Kenshin. Lo que le hizo coincidir y cultivar confianza, amistad, amor con Kaoru, alguien que conoció´ó su historia, no le juzgó y vivió con él su proceso…
Personaje del Manga. Anime de Samurai X creación de Rurouni Kenshin.
En estos días he despertado memorias insólitas de gustos exquisitos y me vino a la cabeza esta historia.
Así pienso el camino a la recuperación emocional: un proceso de expiación que nos permite estar «al servicio» de nosotras para lograr esa paz del perdón hacia nosotras y otras.
Hay instantes en los que el cuerpo no suelta lo que requiere soltar para dar vuelta a la página…
Si la vida fuera un libro no me gustaría engancharme con una sola portada…
Así como me gusta leer de ciencia me gusta leer mentes que imaginan lo absurdo, risible, inframundezco…
El mar es tan intenso que se desborda !!!
Durante la noche el mar es tan brillante que aprecias cada galopar de olas!!!
Curiosas a la orilla, escuchando los susurros temerosos que advierten «el mar es salvaje, la luna roja lo desborda»
«¡No sé meta al mar, puede ahogarse en esa intensidad!».
Somos esas palabras que fluyen como si fuera infinito y te llenan unos tonos, unas letras, un aroma.
Es en esos instantes donde quisiéramos detener el tiempo ¡Vivir fuera del tiempo! ver la geometría sagrada con las mejillas rojas, vibrar con la compañía, vibrar con el tacto, la cercanía, el desliz de lo que no vemos pero se da como un big bang emocional que nos traslade en la frescura…
A veces reaccionamos de la misma manera sin explicación alguna. Entonces déjame que te explique que la emoción y esa intensidad que nos arrebata la conciencia es momentánea. Es un momento para que el cuerpo se libere de la tensión que tenía contenida. Así dejamos correr o impulsamos aquellos mensajes que nuestro cuerpo tiene para nosotras:
Me acuerdo de la frase de «No es a ti, es a tus ideas». Una frase que aprendí en los debates y que he escuchado a varias personas decir en diferentes contextos.
Difícilmente nos hacemos consientes del tono de voz, los gestos incluso los pensamientos «como debemos ser, actuar, hablar» quién nos confronta con nuestra estructura o programación es quien hace el «hacking» más profundo a esa versión de nosotras.
🙂 Cuando el Dakoe estaba en desequilibrio se definía así mismo como «oruga de la tristeza» poco a poco logre comprender que significaba eso y en ocasiones verme como una… hasta que decidí volar.
Ilustración: Ekolibri
Hay días en los que me siento abrazada por un cúmulo de emociones que me permiten hacer un capullo y derramarme en sueños de comprensión de la existencia. Días como estos procuro dormir, comer bien, hidratarme, verme al espejo, platicar conmigo, escucharme, leerme, escribir, dibujar, pintar… Gestionar una catarsis creativa que me permita exorcizar lo que esconde la sombrar y en la claridad de los medios y herramientas que tengo para verme sentirme que me expando con cada suspiro.
A lo largo de estos años he intentado verme desde diferentes marcos teóricos y la complejidad de los pasos; no es suficiente sino decido sentirme, sino germino las condiciones adecuadas para estar segura conmigo.
Lo anterior tiene que ver con el espacio físico, emocional, energético, espiritual que logro crear para estar en este huracán.
Uno de mis hermanos le decía al otro «Pedigüeño»…
Tengo varios días escuchando esa palabra en mi cabeza «Pedigüeño, Pedigüeño, Pedigüeño», me retumbaba al despertar y recordaba que le decía «¿Qué pasa pedigüeño»?.
Yo le cuestionaba ¿Por qué le dices así?
su respuesta ¡¡¡¡Es un pedigüeño!!!… En fin una lucha de nunca acabar, tan tercos como yo pero cada quien en su disciplina. Seguir leyendo Pedigüeño→
Sentir la felicidad, la plenitud implica actos de responsabilidad con nosotras.
Cuando elegimos tejer nuestras vidas por instantes, sentimientos, emociones,
risas, conocimientos, saberes, miedos, sorpresas; vivimos un caleidoscopio que nos invita a compartir nuestro huerto interno, acrecentarlo, regarlo, cuidarlo, alimentarlo, verlo crecer… Cosechar y disfrutar de esa ciclicidad.
Existen momentos en los que nos desenraizamos de la otra persona y es un procoso doloroso; la raíz no sale completa, algunas fibras se aferran a la raíz de la otra persona y nos vamos separando poco a poco.
En ocasiones sentimos un estirón cruel, álgido, prolongado, corto…depende de tantas condiciones.
Esta imagen la cree pensando en la mudanza emocional que implica las separaciones,
cada quien con sus plantas, con sus mecanismos de defensa ante la separación,
con la tristeza de ver otra vez nuestro huerto sin aquellas plantas que ya habían echado raíz juntas.
Te has preguntado
que ha pasado con la ciudad
con su color, con su encanto
recordemos el pasado
un sistema oprimiendo
los cerebros, el sosiego
acelerar los días
con lo que llaman rutina
acelerar los pulmones
con suspiros con microparticulas, con drones
Si pudiera juntar mis lágrimas cual magia medicinal, haría el proceso de cristalización para leer su composición o las dejaría ser aliada de las raíces de un esqueje.
Estoy dispuesta a que cada gota de esta sal pueda hacer crecer con la magia de ese amor que me depuro, una esperanza para llegar a suelo, una raíz para alcanzar el centro de la tierra.
Juntar nuestras lágrimas y dejar que crezcan las raíces a ese esqueje de aprendizaje
La resaca emocional es un estado de abducción que se genera tras la angustia o preocupación que produce la deficiente comunicación relacional, un duelo o los bucles mentales que no sabemos como gestionar. Podemos experimentar mareo, nauseas, dolor de cabeza, cansancio, hambre… Para salir de este estado es importante hacer tierra:
Los días de sequía en mi interior tienen un origen y la obsidiana me ha dado la respuesta.
Pasar la profundidad de conocernos y reconocernos implica hacer una línea del tiempo:
¿Cómo nos fuimos esculpiendo en la niñez?
Aquella oscuridad que nos aqueja puede diluirse con un poco de luz,
luz que parte del autoconocimiento de nuestra manera de organizar los pensamientos.
Quizás en su momento no teníamos ni herramientas, ni palabras para describir que sentíamos,
pero cuando nos hacemos amigas de las palabras ¡Todo emerge!
¿Cuantas veces anestesiamos al corazón con una relación?
Éstas no surgen espontáneamente, nosotras le damos lugar para evitar el dolor que se siente la pérdida o separación tras una relación larga.
Lucí me decía que son como un bálsamo para el corazón y es verdad nos ayudan a reconocer y activar las neuronas de los afectos. Pero son un autoengaño, porque nos sedamos con el cóctel hormonal que nos ofrece nuestro cuerpo, como si viviera una aventura de resiliencia y de esa manera no vivir la «abstinencia amorosa» el arrebato de la separación y con ello aletargar las responsabilidades emocionales que nos llevan a sentir en ocasiones culpa, tristeza o enojo…
Ilustración Ekolibri IA
El salvavidas es poco a comparación de la necesidad que tenemos de echar andar nuestro cuerpo para llegar a un lugar seguro.
Mi primer corazón fue hace dos años mientras vivía la esperanza depredadora de cambiar la realidad de alguien… Ahora solo hago los corazones para mejorar mi realidad emocional y han surgido diseños, como remolinos emocionales . Por eso amo el barro.
Tengo la certeza de que sana adentro: con la danza de afuera; danza de las manos, de las pupilas, de los suspiros… con la energía que fluye para aterrizar lo que mi mente anda proyectando.
Hace unos años estuvimos remodelando la gaticueva para que quedara super chida…
Teníamos un huerto enorme y más de 700 plantitas en esa azotea . Esa época fue el inicio de la eclosión, me esmere en abrir la caja de Pandora y resulta que había un diario con acertijos y jeroglíficos que difícilmente se entendían en este lenguaje humano, todo tenía infinidad de notas al pie de página.
La transición si fue devastadora porque reconocí partes de mi que no hubiera tocaba jamás sin tomar valor para acercarme y tocar la sombra. Incluso luchar con mis propios prejuicios sobre el viaje que decidí emprender.
Tras varios años como errante de mi propio cuerpo un día me encontré me desperté tan ligera y feliz que la vida se veía con tonos distintos, los sabores y aromas de la comida regresaron a mi.
Empecé a observar que ya era otro huerto, otras plantas, otras macetas, otra tierra, otra vida…
Todo distinto y esto gracias a la soledad de estar conmigo, de abrirme a la vida, de elegir la poesía de la fotografía y el paso.
Decidí elegirme a mí y comencé varios pasatiempos: crear lo que se ocurriera, el barro, dibujar, cantar, viajar, escribir, imaginar y estar conmigo como una manera de maternarme.
Es una experiencia inédita porqué elegir implica ir vs las expectativas de otrxs y de nosotras. Pero cuando es para traer paz es importante escucharnos con detenimiento.
El amor propio como lo dibujan la sociedad no es algo individual es un proceso colectivo y elegir compartir-nos con quienes nos aprecian, conocen, aman y cuidan es un acto político que permite sostenernos. Gracias a quienes están conmigo y han compartido la vida , la metamorfosis va madurando y si bien no me salen las alitas todavía ya al menos estoy dentro de la crisálida, gracias a su cariño
Un tema que hace chiquito el corazón porque se visibilizan las maneras efímeras con las que muchos amigos se acercan a nosotras para recibir servicios emocionales de contención, acompañamiento, consuelo, distracción, abduccion de cerebro para «sensibilizarse sobre género» pero no dan nada a cambio.
Esto es muy común, se acercan para platicar sus penas pero nunca son recíprocos o las formas en las que se piensan recíprocos no lo son.
¿Cuántos de ustedes han tenido compañía de una amiga en una situación difícil y han sido iguales en trato y atención cuando sus amigas están en una situación crítica?
…
No hay tiempo .
Ni se dan cuenta.
No están al pendiente.
…
Resulta que la manera en que cuidamos no es la misma, en la que buscamos el bienestar
Tampoco queremos o amamos de la misma forma, muchas veces es totalmente diferente.
…
Hace unos días me decía un compa «Es difícil quererte» claro… Quererme a las maneras saludables de comunicación, contacto, claridad y cercanía que me parecen dignas de una amistad. No a esas formas secas, escuálidas, cutres y simplonas en las que solo me saluda y se va. ¡Que paso! Las amistades van más allá, tienen su propia intimidad colorida acompaña desde las emociones, sensaciones, pensamientos…
Quién no quiere abrir su cuerpo a esto que no se acerque, es válido… Que no moleste con sus mascaras, miedos, inseguridad que aquí no es consultorio para la terapia, no te voy a reparar… Solo nos acompañamos . En ese sentido cocinamos juntes los afectos para alimentarnos juntes de los afectos pero sino procuras no voy a procurar ¡Que flojera!.
Por eso es importante saber cocinar para alimentarnos y si nos ofrecen migajas bye gracias.